A falta de menos de un mes para despedir el año 2019, es un buen momento para empezar a tomar medidas que permitan una menor tributación en la renta de 2019 que se presenta en 2020.
Con la finalidad de diseñar un buen plan de cierre fiscal, les recomendamos que pidan un asesoramiento profesional, que les permita conocer las alternativas existentes para conseguir un máximo ahorro fiscal.
Un estudio pormenorizado y a medida que tenga en cuenta su situación fiscal le va a suponer en un ahorro interesante. Por esta razón, hay que estudiar las opciones que mejor se adaptan a cada caso en particular, y nos permitan tomar las decisiones que sean más rentables.
En EJE ASESORES estamos a tu disposición para cualquier consulta o estudio.

A continuación os hacemos un resumen para que cada contribuyente pueda reducir su IRPF de este año que finaliza.

 Las aportaciones que se realicen a planes de pensiones y otros sistemas de previsión social (seguros, planes de previsión asegurados,…), pues las cantidades que se destinen a ello durante el ejercicio minoran el importe la base imponible que tributa en el impuesto. La reducción tiene como límite la menor cuantía entre 8.000 euros o el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas obtenidos en el ejercicio.
Aparte de la reducción anterior, los contribuyentes cuyo cónyuge no perciba rentas del trabajo o de actividades económicas, o los que perciba sean inferiores a 8.000 euros, podrán reducir de su base imponible, con el límite de 2.500 euros anuales, las aportaciones realizadas durante el ejercicio al plan de pensiones de su cónyuge.
Los contribuyentes que realicen aportaciones a planes de pensiones de personas con discapacidad física igual o superior al 65%, o psíquica igual o superior al 33%, que tengan una relación de parentesco o tutoría con el discapacitado, la reducción tendrá un límite de 10.000 euros anuales. No obstante, si quien realiza estas aportaciones es el propio discapacitado, la reducción no podrá superar 24.250 euros.

 En el momento que se produce el rescate del plan de pensiones, el importe obtenido tributa como rendimientos del trabajo en la base imponible general del Impuesto, por tanto, al tipo marginal del impuesto.
Entonces, si se pretende rescatar el plan de pensiones, hay que tener presente que será más conveniente hacerlo en un ejercicio en el que se hayan obtenido bajos ingresos, evitando así subidas de tipo por saltos de tramo en la escala de gravamen.

Asimismo, al rescatar un plan de pensiones, se podrá aplicar la reducción del 40% por la parte correspondiente a las aportaciones anteriores a 2007, y siempre que se perciba en forma de capital, es decir en un pago único. Según el momento que tenga lugar la contingencia, nos podremos encontrar con las siguientes posibilidades:
– Contingencias acaecidas en el año 2010 o antes: Puede aplicar la reducción del 40%, pero solo si la prestación en forma de capital se percibe hasta el 31 de diciembre de 2018.
– Contingencias acaecidas entre 2011 y 2014: Solo se puede aplicar la reducción del 40%, pero para ello es necesario que el capital se perciba hasta el fin del octavo ejercicio siguiente al de la contingencia.
– Contingencias acaecidas en 2015 y siguientes: La reducción del 40% solo se puede aplicar si la prestación se percibe en el ejercicio en el que produce y en los 2 siguientes.

 Reducciones por las aportaciones satisfechas a seguros privados de dependencia que cubran exclusivamente el riesgo de dependencia severa o de gran dependencia. Podrán realizar aportaciones y aplicar la reducción tanto el propio contribuyente como los parientes hasta el tercer grado, siempre que el conjunto de las reducciones no sea superior a 8.000 euros anuales.

 Invertir en un Plan de Ahorro a Largo Plazo ( “Plan de Ahorro 5”) puede resultar interesante, ya que los rendimientos obtenidos quedarán exentos de tributación en el IRPF, que pueden instrumentalizarse:
– En Seguros Individuales de vida a Largo Plazo (SIALP)
– Cuentas Individuales de Ahorro a Largo Plazo (CIALP)

Se deben cumplir una serie de requisitos para acceder a este beneficio fiscal. Exige una permanencia de 5 años desde que se realizó la primera aportación, que no puede exceder de 5.000 euros al año, y los planes deben hacerse efectivos transcurridos los 5 años, por el total y en forma de capital, nunca en forma de renta. Se pierde el beneficio fiscal si se dispone del capital antes del transcurso de los 5 años o si se supera el importe máximo anual de aportaciones.

 Compensación de ganancias patrimoniales. Por ejemplo, la transmisión de un elemento patrimonial, se deberán integrar en la base imponible del Ahorro y tributar por ello a tipos que oscilan entre el 19 y 23 por ciento. Sin embargo, el contribuyente puede reducirse este coste fiscal si se tuviesen saldos negativos pendientes de compensar procedentes de transmisiones de ejercicios anteriores, puesto que la Ley admite su compensación en los cuatro ejercicios siguientes al de su generación. En defecto de saldos negativos pendientes, también puede reducirse el coste fiscal si se llevasen a cabo, antes de finalizar el año, otras transmisiones, como por ejemplo venta de acciones (fácilmente realizables), que originen pérdidas. De esta forma se tributaría únicamente por la diferencia.
En suma, desde la reforma del Impuesto que entró en vigor en 2015, se permite la compensación del saldo negativo procedente de la integración y compensación de rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses, etc.) con el saldo positivo resultante de integrar y compensar las ganancias y pérdidas patrimoniales, con el límite del 25% de dicho saldo positivo.

 Los contribuyentes mayores de 65 años, la Ley establece la posibilidad de aplicar los siguientes beneficios fiscales:
De una parte, quedará exenta de tributación la ganancia patrimonial obtenida por la transmisión de cualquier elemento patrimonial por la cuantía obtenida que se reinvierta, en el plazo de 6 meses, en la constitución de una renta vitalicia a su favor, siendo el máximo de 240.000 euros.
De otra parte, también quedará exenta de tributación, sin necesidad de reinversión, la plusvalía generada por la transmisión de la vivienda habitual del contribuyente mayor de 65 años, teniendo en cuenta que se considera vivienda habitual aquella en la que el contribuyente hubiera residido durante un periodo de al menos tres años.

 Los contribuyentes que transmitan su vivienda habitual, disfrutarán de exención por la ganancia patrimonial si se reinvierten las cantidades obtenidas en la adquisición de una nueva vivienda habitual (en el plazo de 2 años anteriores o posteriores a dicha transmisión. Para que la vivienda se considere habitual, el contribuyente deberá residir en ella durante un plazo continuado de tres años, y en caso contrario, deben concurrir circunstancias que necesariamente exijan el cambio de vivienda (matrimonio, separación matrimonial, traslado por motivos laborales, obtención de empleo más ventajoso, etc.).

 Los contribuyentes que aún conservan el derecho a aplicarse la deducción por inversión en vivienda habitual –aquellos que adquirieron la vivienda habitual con anterioridad a 31 de diciembre de 2012 y viniesen aplicándose la deducción- podrán deducirse el 15% de las cantidades satisfechas en el ejercicio para la adquisición o rehabilitación de vivienda, siendo la base máxima de deducción de 9.040 euros.
Las viviendas que fuesen adquiridas con préstamo hipotecario, si las cantidades destinadas durante el ejercicio a pagar la hipoteca no alcanzasen el importe máximo de base de deducción (9.040 euros), puede ser interesante amortizar préstamo antes de 31 de diciembre hasta alcanzar dicho importe, aprovechando al máximo la deducción.

 Dará lugar a la exención parcial de las transmisiones de determinados inmuebles urbanos que hubiesen sido adquiridos a título oneroso a partir del 12 de mayo de 2012 y hasta el 31 de diciembre de 2012, donde podrá quedar exento el 50% de la ganancia patrimonial obtenida.

 Pueden practicar la deducción por las cantidades satisfechas en concepto de alquiler de vivienda habitual (10,05%), aquellos contribuyentes que obtengan rendimientos inferiores a 24.107,20 euros anuales, que firmaron el contrato de alquiler con anterioridad a 2015, y que vinieran practicándose dicha deducción en ejercicios anteriores.
En este punto, merece revisar las deducciones adicionales establecidas por las Comunidades Autónomas.

 Los contribuyentes que perciban ingresos por alquiler deben declararlos como rendimientos del capital inmobiliario. Sin embargo, de las rentas percibidas la Ley contempla una serie de gastos fiscalmente deducibles. Entre ellos, las cantidades pagadas en concepto de intereses y gastos de financiación, gastos de comunidad (si corren de cuenta del arrendador), reparaciones, amortización del inmueble, el IBI, la tasa de basuras, saldos de dudoso cobro y otros gastos de servicios profesionales.
Adicionalmente, el arrendador podrá aplicarse una reducción del 60% sobre el rendimiento neto obtenido de los inmuebles destinados a vivienda habitual del arrendatario. Por tanto, será más ventajoso que el destino sea vivienda habitual del arrendatario, y de este modo poder beneficiarse de la reducción.

 Deducción por donaciones a fundaciones, asociaciones y ONG´s también desgrava en el IRPF.

– Las cantidades donadas a fundaciones y asociaciones declaradas de utilidad pública no reguladas en la Ley 49/2002 darán derecho a aplicar una deducción en la cuota del Impuesto del 10% de las cantidades donadas.
– Por los donativos realizados a entidades sin fines lucrativos a las que resulte de aplicación la Ley 49/2002, los contribuyentes podrán deducir de la cuota del Impuesto el 75% de los primeros 150 euros donados y del 30% del resto del importe que supere esos 150 euros. Este último porcentaje será del 35% en caso de donaciones plurianuales, es decir, si hubiese realizado donaciones por importe igual o superior a la misma entidad en los dos ejercicios anteriores.

 Los contribuyentes podrán deducirse de la cuota del impuesto el 20% de la cuota de afiliación a partidos políticos, federaciones, coaliciones y agrupaciones de electores siendo la base máxima de deducción de 600 euros anuales.

 Los contribuyentes que realicen inversiones en proyectos de emprendimiento podrán deducir de la cuota del impuesto el 20% de las cantidades satisfechas en el periodo por la suscripción de acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación, siendo la base máxima de deducción de 50.000 euros anuales.

 Las aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad realizadas por el cónyuge, parientes en línea directa o colateral hasta el tercer grado, o quienes lo tuvieran a su cargo en régimen de tutela o acogimiento, darán derecho a reducir la base imponible del aportante, con el límite de 10.000 euros anuales.

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